29.6.19

El anónimo con el que morí


Sin que me veas te observo apoyado contra el espejo del ascensor que nos baja. Haces que me acuerde de él, tan profesional y serio por fuera. Me sacas una sonrisa. ¿Qué secretos guardas tú? ¿Eres tan normal y anodino como tu atuendo? ¿O también eres un loco irresistible? Súbitamente el corazón se desboca y las tripas dan un tirón hacia el techo. El ascensor se desploma en caída libre y no atinamos ni a gritar. Dios, con que intensidad compartimos la última mirada de interrogación en esta vida. Y se me ocurre entonces que el texto que me inspiras podría llamarlo el anónimo con el que morí. "Piso uno. Puerta se abre" Levantas la vista del suelo. “Adiós, buen día”.



22.6.19

?

Imagina un cuerpo desnudo










De piel blanca










Con patas peludas


8.6.19

Hola amor


La casa ha estado muy silenciosa sin ti. Como a mí me gusta. Igual vivir sola no es ese infierno que tantas veces reproduce mi cabeza. Tenemos que separarnos más, pero yo de este lado, el de la soledad que suele ser el tuyo. Lo cierto es que me siento bien con estos nuestros vecinos pajaritos de compañía y algo sorprendida por ello “Puedo vivir sin ti pero elijo estar contigo”, dijo alguien que me viene a la cabeza. Me estoy haciendo un máster en esto de las despedidas, las ausencias y los desapegos y no sé si sacar notable es bueno o malo. Claro que quizás esta chocante paz que siento es porque estoy entretenida preparando tu plato favorito y oliendo la chaqueta que dejaste en su nositio. O quizás también porque sé que ya en un rato voy a recoger al aeropuerto tus ciento veinticinco hercios de voz y tus silbidos. Puede ser. Quizás.



1.6.19

La edad perfecta


Me la encontré a la salida del cine y nos alegró mucho reencontrarnos pues les había perdido la pista desde el Instituto. Tiene veintiocho años. Se la veía muy bien con su pelo color violeta. Me dijo que Carolina tiene cuarenta y dos y Elena treinta y siete. Le conté que tal como saltaba a la vista, yo continuaba cumpliendo años porque aún no había encontrado la edad perfecta. Nos dimos los teléfonos y un beso.