24.11.13

Formas de vida

Estaba pagando en una caja del Corte Inglés y a mi lado había una señora con una prenda de ropa haciendo montoncitos de dinero. Me faltan cuarenta céntimos dijo, lo que haré será separarlo y ya vengo en otro momento a por ello.
Mientras me preparaban lo mío, me contó que en verdad ella tenía bastante ropa, pero siempre le gustaba tener alguna prenda para salir de noche y eso. Me hizo gracia lo dicharachera que era.
Después de un paseíllo por el centro comercial salí a la calle y me fui a por el coche.
No tendrá unos céntimos, por favor, me pide una señora. La misma dicharachera con la que me topé en la caja. Carallo.
Me disgusta mucho encontrarme con este tipo de gente. Me hacen ser más incrédula. Sin la prueba previa de que era para un capricho, me hubiera sentido falta al pensar lo mal que debía estar la mujer para pedir así. E igual le hubiera dado algo. Como me suele pasar.
Ahora cuando alguien me pida por la calle, me acordaré de esta anécdota y seguro que seré un poquito menos solidaria. Y eso no me gusta nada.


Aunque yo pensando ahora…chacha chacha una termomix me vendría de lujo… Chic@s, les dejo que me bajo un momentito a la avenida con mi gorrilla...

4 comentarios:

  1. Jajajaja .... eres bárbara muchacha"
    Abrazos y besos

    Y yo que me pido?

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  2. hay personas q necesitan centimos para poder hablar con alguien

    cada caso, una historia

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  3. Que pena, con lo que esta cayendo y pedir por ropa cuanto te sobra me parece horrible, como dices sólo conseguiremos ser menos solidarios con los que Si piden por necesidad.

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