Como cuando vas media
dormida hacia el teléfono que SUENA INSISTENTE a las tres de
la madrugada y en tu cabeza todaslasdesgraciasuceden vertiginosamente matando a todos y cada uno de los tuyos hasta que oyes
abre me he dejado las llaves y respiras. por fin. otra vez
3.1.20
1.1.20
29.12.19
En ruta
Esta mañana a las seis me han
parado en un control policial. He dado positivo en chocolate con
churros. Me han hecho bajar y me han pedido que diga una frase
aleatoria. “Se puede vivir sin pasión, pero conmigo no cuenten”.
“Dulce, pero no empalagosa, puede seguir circulando.”
21.12.19
Echo de menos
La
sazón de pimienta, el azúcar y
hasta la sal en la herida. La oscuridad y el silencio de la madrugada
llena de luz. El latido desatado y el nudo en la tripa. La
expectativa, la sorpresa, incluso la desilusión. Echo de menos
porque fue tan bonito aquello bendito.
Amor. Quimera.
Lo que quiera que fuera
14.12.19
Con lo que yo sufrí
De
adolescente tenía un diario -ego- donde mi amor platónico lo
llenaba todo. Lo rompí hoja por hoja en una mudanza, así que
escribo aquí el epílogo.
Querido
ego:
Dentro
de treinta años te quedarás atrapada en un ascensor a oscuras con
él.
¿Y no
te lo vas a creer pero sabes qué? Ná de ná
7.12.19
Dimash Kudaibergen
De vez en cuando aparece un terrícola que se te cuela hasta las entrañas y te hace llorar bonito.
29.11.19
23.11.19
Allá
Al
columpio tornaré
y al eco de tu viento
tornaré
entre
brumas tornaré
aquí
allá
cuando todo sea recuerdo
16.11.19
Enjaulados
Ellos
dicen que la tristeza es
un
sentimiento
de dolor anímico producido por un suceso desfavorable que suele
manifestarse con un estado de ánimo pesimista, de insatisfacción y
de tendencia al llanto
que
la ansiedad es un estado
de agitación, inquietud o zozobra del ánimo
y que la locura es la privación
del juicio o del uso de la razón
Da igual
que yo
sé que es el alma intentando
escapar
(Gracias a los que me hacen volar)
9.11.19
Magia
Te
he comprado un conjunto de lencería de encaje rosa palo, un vestido
rojo de escote en v de vivalavida y unos zapatos negros de tacón de aguja
para que tengas diez segundos en hacerlos desaparecer.
1.11.19
26.10.19
19.10.19
5.10.19
29.9.19
28.9.19
Y si fuera así
Era
sólo cuestión de tiempo que ese ruido monótono e infernal desde
que salía hasta que se ponía terminara por volverla loca también.
Sólo al anochecer, cuando el estruendo del sol se transformaba en un
intenso murmullo, salía a la calle. Eso y los cascos es lo que de
momento la salvaba.
22.9.19
Intraordinario
Algún
jirón aletea aún en el mástil
bajo
la luz de este sol agradable parido por la tormenta
-para
que no me olvides- susurra
No
contabas con mi vista miope que desenfoca la vela
y
abraza la estela
que
brilla
al
prado difuminado y a la margarita blanca ineludible pero tan bella
A
la ilusa -pero no tanto, no te emociones- que sigo siendo yo
14.9.19
Ahora cuento pasos
Con
lo bonito que es “camine usted tres parques, cinco orillas, media
Toscana italiana”, te dicen camine usted diez mil pasos. Con lo
poco que me gusta contar. Bueno, no es cierto del todo, cuento
alegremente durante la jornada laboral y ya. Odio contar el resto.
Las horas, los días (oíste Toro? 14 de septiembre ñiñiñi), si ya
ni cuento las vueltas al sol que llevo.
Del
sofá a la nevera hay 18 pasos. Mi orilla, ida y vuelta, son unos
2.000. La vuelta al trabajo cuenta el doble, doctora, que son pasos
así como que pesan. Y calculo que 50 aquellos que siempre me
preguntaré ¿y si los hubiera dado?.
15.8.19
Tratado de física
Si
ignoras su empuje en sentido contrario es fuerza cero, que es cuando
te duchas a diario, trabajas y comes. Si le prestas
atención es fuerza gravitatoria, que es cuando sueñas despierto y bailamos juntos a kilómetros de distancia. Y si dejas que maneje, es fuerza centrífuga,
que es cuando te señalan por mandar las reglas sociales a tomar
viento y dicen mira, un loco.
13.8.19
Piropos
Está
feo que yo lo diga, pero de pibilla levantaba pasiones.
No creas que me gustaba,
no. Lo de los piropos por la calle lo llevaba mal, entre otras cosas
porque tenía que escuchar muchas burradas, sobre todo de hombres
maduritos ajquegosos “Ah, quien cogiera ese virgo”, o este que es
muy delicado a la par que elegante “Chas, esos labios marcaditos
quien los pillara”. No me estaba mirando a la cara, no.
Otra muesca
más para sumar en los probadores de las tiendas de ropa: no me marca
pezón, no me marca culo, no me marca sonrisa. Bien, póngame dos de
estos sacos, por favor.
Vale, había algunos
bonitos tipo “gracias por salir hoy a la calle”, “mira qué
coisa tan linda” pero, Pero, PERO, quemedehe. Que voy yo ahí con
mis cosas tan pancha y me escacharruflas los nervios. Qué necesidad
tengo yo de ponerme en guardia cada vez que me cruzo con un male. Y
si son más de dos males, ya te encomiendas a Agustina de Aragón.
Recuerdo una de las veces
que iba por la calle y divisé allá a un grupo de chicos sentados en
un muro adyacente a la acera por la que caminaba. Activé
inmediatamente el modo invisible: no hacer contacto visual, paso
ligero, culo padentro. "Ehhh guapaaa" "Fuiii fuiiiiu"
Intentando que las piernas no me fallaran por fin los pasé, aunque
no acababan los vítores “Ehhh” "Eh lopillas, adiós eeeh"
Coñe, son conocidos. Me giré caminando aún y saludé "Ah
chicos hola jeje", me dí la vuelta y ¡cataplón!, me comí de
lleno una farola.
Sin pezones, sin culo,
sin sonrisa y sin dignidad.
12.8.19
8.8.19
Me da igual la verdad
Porque siempre serás mi mentira más bonita,
me da igual tu verdad.
Y cada vez que el mundo se vuelva insoportable de verdades, me seguiré escapando contigo a mi lugar favorito verdadero.
27.7.19
13.7.19
Instantes
De
vez en cuando hago una anotación escueta de un momento que estoy
disfrutando. Es como una fotografía pero en palabras. Las pongo aquí
para tenerlas a mano y en verdad os digo que al leerlas es como si
repasara un álbum de fotos, reviviendo cada instante. Lo siento por
ustedes :P
Exótico
como el
olor del Metro
Estimulante
como un
viernes en blanco por delante
Sedante
como la
música aquí que crea la lluvia allá
Reconstituyente
como un
par de horas al sol de enero
Tierno como tu
brazo agarrado al mío mientras paseo a tu paso
Efímero
como el
llanto de un recién nacido en tu vida
Sosegado
como los
olivos en su hilera mientras el hotel duerme
Agotador
como un
pulso con el Atlántico
Estimulante
como una
pelea con las olas
Acogedor
como la
feliz rutina
Bonito
como las
margaritas de los bancales en barbecho
Travieso
como el
sonido de las hojas secas rodando sobre el asfalto
Familiar
como el
olor a riscos salados
Sanador
como un
dolor de tripas por las risas
Relajante
como la
arena al atardecer bajo mis pies
Cívico
como un
senderista en medio del monte
Hipnótico
como el
destello del sol en el mar
Intimo
como el camino al pueblo pesquero
7.7.19
22.6.19
20.6.19
8.6.19
Hola amor
La
casa ha estado muy silenciosa sin ti. Como a mí me gusta. Igual
vivir sola no es ese infierno que tantas veces reproduce mi cabeza.
Tenemos que separarnos más, pero yo de este lado, el de la soledad
que suele ser el tuyo. Lo cierto es que me siento bien con estos
nuestros vecinos pajaritos de compañía y algo sorprendida por ello
“Puedo vivir sin ti pero elijo estar contigo”, dijo alguien que
me viene a la cabeza. Me estoy haciendo un máster en esto de las
despedidas, las ausencias y los desapegos y no sé si sacar notable
es bueno o malo. Claro que quizás esta chocante paz que siento es porque estoy
entretenida preparando tu plato favorito y oliendo la chaqueta que
dejaste en su nositio. O quizás también porque sé que ya en un rato voy a
recoger al aeropuerto tus ciento veinticinco hercios de voz y
tus silbidos. Puede ser. Quizás.
1.6.19
La edad perfecta
Me
la encontré a la salida del cine y nos alegró mucho reencontrarnos
pues les había perdido la pista desde el Instituto. Tiene veintiocho
años. Se la veía muy bien con su pelo color violeta. Me dijo que
Carolina tiene cuarenta y dos y Elena treinta y siete. Le conté que
tal como saltaba a la vista, yo continuaba cumpliendo años porque
aún no había encontrado la edad perfecta. Nos dimos los teléfonos
y un beso.
19.5.19
La madre que cría mariposas
Su
niña adolescente de pelo azabache murió hace cuatro meses y ella es
ahora el retrato de la más profunda tristeza.
En
uno de nuestros cafés diarios le pregunté qué hacía para expresar
tanto dolor. “Criar mariposas monarcas” me dijo.
Tengo una atracción peculiar por las mariposas pues me han pasado cosas curiosas con ellas, así que me encantó su terapia.
Se
abastece continuamente de asclepias, pues las orugas son tan voraces
que dejan el jardín arrasado en cuestión de días. Las observa
cuando buscan desesperadas el mejor sitio para colgarse y ponerse en
posición de jota para la extraordinaria transformación y las
atiende cuando por fin eclosionan en tan bella forma de la
naturaleza.
“Esta
que me visita cada día ya es viejita, mira las alas desconchadas por
todas sus aventuras, incluso fíjate que lleva un hilo de telaraña
prendido a sus alas”.
Nuestros
ratitos se convierten en una fascinante escapatoria.
El
otro día, limpiando las malas hierbas en un sitio muchas veces
limpiado anteriormente, me cuenta que algo brillante llamó su atención. No se lo
podía creer. Era un pendiente perdido hace muchísimo tiempo en forma de osito, regalo de
bautizo de su niña. “Yo también te quiero tantísimo”. Ahora lo
lleva colgado del pecho engarzado en un corazón.
Creo
en pocas cosas y entre ellas no está Dios, pero estoy convencida de
que todo en el universo está relacionado y los milagros suceden -cursilería dentro- cuando miramos con los ojos
del alma.
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