10.3.23

Disfuncionario


En la pantalla parpadea el G425. Su turno. Ella se acerca a la mesa y él la recibe con una sonrisa amplia, franca. Buenos días tenga usted señorita, tome asiento y póngase cómoda, por favor. El disfuncionario de objetos perdidos le pregunta mirándole a los ojos en qué puede ayudarla. La muchacha le comenta que viene por dos asuntos: El primero es que tiene un objeto que ha encontrado que no es suyo y el segundo asunto es que hay otro objeto, valioso para ella, que ha perdido.

Braulio, el disfuncionario, le ofrece un formulario y le pide que rellene sus datos de contacto y también la descripción de los dos objetos. Aquí, aquí y aquí, por favor, le señala con un aspa en lápiz en cada recuadro a rellenar. La muchacha le dice que tiene fotografías de los objetos por si fuera necesario aportarlos. Estupendo, entonces no hay complicación ninguna, dice Braulio mientras hace una bola con el formulario vacío y la encesta dos papeleras más allá. Cuénteme, cuénteme, señorita. Y ella le cuenta.

Perfecto, dice Braulio, sólo necesito que me facilite su contacto y en cuanto esté resuelto la avisaré. El disfuncionario le extiende un recibo en el que estampa un sello en tinta verde esperanza con una rama de hojas de olivo y se lo ofrece con la misma sonrisa con la que la recibió al llegar. Aquí tiene, señorita, todo correcto, no se preocupe más que ya me encargo yo de todo. Ahora tome esa segunda puerta a la izquierda, donde pone "salida" en color rojo; hágale caso y disfrute de la brisa y la caricia del sol que encontrará una vez pasado el cartel. Adiós señor, muchas gracias. Con Dios, señorita.

La muchacha, ya en la calle, lee el recibo que pone:


He recibido dos suspiros perdidos a día de hoy:

Capturado desde el alma de un pintor, un instante costumbrista fechado en 2004 y custodiado en grata morada hasta el día de la fecha por su portadora. Se busca a su creador para su entrega.

A la par se inicia la búsqueda de un candil con sueños en pan de oro que vaga en manos extraviadas. Se ruega encarecidamente su devolución.

El origen de ambas pinturas es la Escuela de Arte Fernando Estévez, cuna y lanzadera de soñadores.

Hágase saber al que esto lea y a los duendes del azar

A diez de marzo de dos mil veintitrés. Oficina de objetos perdidos. Braulio



Pintura costumbrista a lápiz seco y técnica mixta. Rúbrica "IVÁN DÍAZ´04"

(Lo tengo en mi casa)




Acrílico en madera con pan de oro. Sin rúbrica

(no me quedé con foto del acabado en pan de oro pues entregué este trabajo en la Escuela justo al terminarlo; no sé quién se lo quedó)



-Thank you very much for your attention-



9.3.23

Venga, hoy también lo celebro, Floreta

Podría celebrar mi cumpleaños cada día, claro, o el día de Reyes, hasta el día de la Virgencita de Candelaria, pero resulta que aparte de que no cuadra así, sería un poco cansino.
La celebración del 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer, rememora una efémeride espeluznante, entre otras (que puedes leer en la fecha resaltada), que hace que se tome como día de referencia internacional. No se celebra cada día. La lucha por los derechos de la mujer es la que se hace día tras día, entre bambalinas, con fuerza, con dignidad y sobre todo, con sororidad 

Mañana microrelato








 

8.3.23

8M


Hacia un horizonte blanco






 



6.3.23

Dicen




Piel vista al microscopillo


















3.3.23

Nadie es perfecto


Sé de un sitio donde sus habitantes no tienen necesidad de comer ni de beber. La energía que sus cuerpos necesitan para vivir la captan del mismo aire que respiran, rico en nutrientes y muy distinta en composición al nuestro. Dicen que sabe a melón.

Cuentan que un patán sin escrúpulos intentó, hace mucho tiempo, ponerle precio al aire y cobrarles por respirar. Lo que queda de él reposa en el fondo de una ciénaga de ácido sulfúrico donde, en una ceremonia multitudinaria, colocaron un letrero de un material indestructible con una inscripción que reza: "Reposen aquí todos los malnacidos"


Como no necesitan adquirir alimentos ni agua, no tienen ni idea de lo que es trabajar a cambio de una mísera nómina. Les dices sí, trabajo, ganarse los garbanzos y hacen un gesto así con la cabeza como un remolino corto y suave que significa ni idea. Sí que tienen una palabra parecida a nuestra legumbre : "Garvvançu", que significa "tú eres como eres, yo soy como soy; tú y yo somos perfectos como somos"; nada que ver. Normal que nos cueste entendernos.


Viven en pequeñas  cabañas muy discretas y confortables que se hacen ellos mimos, cada una con un trocito de terruño delante de color amarillo cadmio, suficiente para plantar lo que ellos llaman "Adcunam", que son nuestras flores de toda la vida, pero en su traducción significa "la que alegra los sentidos". Les conté que a nosotros también nos gustan mucho las flores y que las cortamos y ponemos en jarrones dentro de nuestras casas para que alegren la estancia. Me miraron horrorizados y hacían un sonido así como txa txa txa txa txa que salía de sus bocas al chocar su lengua contra el paladar. Me vino a la cabeza los perros muertos que exponen en los mercados asiáticos. Txa txa txa txa txa.


Me dije, qué sonido o gesto harán si les cuento que nosotros tenemos que maltrabajar durante toda una vida para poder alimentarnos y beber agua y que encima, para poder superar ese trance tan amargo y la frustración de que nos arrebaten la mayor fortuna que es nuestro tiempo de vida, maltrabajamos aún más para comprarnos ropa, juegos, bebidas alcohólicas, drogas, vicios, caprichos que nos consuelen y evadan de nuestra realidad. Que nos hipotecamos, el sueldo y la vida, maltrabajando todavía más aún para tener un techo en el que cobijarnos, en el mejor de los casos, o poder hacer un viaje para evadirnos durante diez días al año si eso. Qué sonido harán si les hablo de nuestros pobres y desahuciados por la sociedad opulenta.

No hicieron ningún sonido cuando acabé de contarlo, la verdad esperaba un cacareo espeluznante o algún temblor espasmódico. Pero no. Se dieron las manos haciendo un corro y me pusieron en el centro. En absoluto silencio. Sacaron a los niños de la estancia y les pidieron que trajeran caracoles y lagartijas y nueces y  almendras y un sinfín de proteínas que llenaban sus campos. A medida que volvían los niños, depositaban sus presentes a mi alrededor y reían. Reían los niños. Los adultos gemían muy suave casi en susurros y comprendí que era la expresión de su dolor.


Son poliamorosos que, cosas mías, esta palabra me suena a linda abeja libando; que sí hombre, aquello de felices los 4 que nos canta Maluma dándole a la cadera, pero para ellos es de lo más normal. Bueno, en verdad esa palabra para ellos también es desconocida, no entienden lo que significa normal ni anormal ni subnormal, así que diré que para ellos el poliamor es de lo más natural. Aman. Sin marcos establecidos. Eso sí, son muy respetuosos; me presentaron a un grupo de parejas monógamas para que entendiera que allí  el  "Undi" y  todas sus formas la eliges tú  con el beneplácito y consentimiento del otro o de los otros a los que llaman "Vhindem" (pronunciado ffindem), lo que viene a ser "querido igual".  "Undi", "Mgdo", "Acomniu", "Ursu", "Fahng"...Allí el amor tiene infinidad de significantes con muy sutiles diferencias de significado. Que aún me lío, vaya. Lo que me dejaron claro es que ellos no dejan de amar a un Vhindem porque amen a otro. Se aman sin celos, sin posesiones, sin límites. Y si dejan de amarse porque el tiempo del amor se consumió, siguen siendo Vhindem en sus almas.


Crían a sus hijos entre todos, qué hippies los notas, dirán ustedes. No, no funcionan como una comuna. Los hijos duermen en la casa de su padre o de su madre, según estén organizados y son éstos los que tienen  la responsabilidad de sus cuidados. Pero cada adulto enseña sus habilidades y conocimientos a grupos de niños que aprenden de arte, de música, de literatura, de medicina, de historia, de múltiples materias; a hacerse su vestimenta, a acicalarse el pelo, a construir cabañas, a lo que nosotros llamamos inteligencia emocional que no me acuerdo ahora como lo llaman ellos. Era una palabra larga y sonora que rimaba con salud mental.


A diferencia de los bebés humanos, los de este sitio son feos con ganas. No se me ocurriría decírselo a sus madres, claro. Luego se van arreglando las proporciones con la edad y son de una belleza serena. También tienen una diferencia curiosa sus bebés con los nuestros y es que, desde que nacen, como no necesitan comer ni llorar para mamar de la teta de sus madres, emiten sonidos que son como canciones. Bellísimo. Claro que si les duele algo, suena como al heavy metal más duro que hayas escuchado nunca. Cada uno, cada una de ellas tiene su propia canción que se aprenden los demás para entonarla en una especie de celebración bautismal y que también entonan todos sus seres queridos cuando llega el día de su muerte.

Los ancianos y los niños de este sitio tienen una relación muy especial. Cuánto cariño se dan los unos a los otros y qué bonitas canciones suenan cuando hacen entremezclar sus bellas melodías.


En fin, les diré que no me quedé definitivamente con ellos porque la escafandra es más incómoda aún que la mascarilla quirúrgica, imagínense y porque, tienen muchas muchas muchas ricuras, pero no tienen cerveza. Parece que nadie es perfecto.









28.2.23

IT

He ordenado y hecho limpia de todos los armarios y todo lo ordenable que se me ha puesto a tiro; he descolgado, lavado y vuelto a colgar todas las cortinas de la casa; he hecho ricas y laboriosas comiditas; he dibujado y pintado -mucho-; no he leído casi nada; he hablado durante horas por teléfono y quedado para un café con muchas excelentes amigas y compañeras y compañeros y hermanos y hermana (diosito me los requetebendiga); he jugado a jueguitos tontos y no tan tontos por horas; he escuchado el nuevo disco del Kanka casi cada día mientras hacia bici estática; he visitado más a mi madre, a la que le he compuesto su tablet con sus *[cosas] y nos hemos reído mucho; he releído todos los comentarios de mi blog y capturado una muestra de ellos para daros las gracias y también he remirado fotos mías con las que he reído y he casi llorado.


Estoy de baja. No les voy a enredar con mis penas porque además igual pasado mañana me mandan de nuevo al matadero. Me está sirviendo para darle una suave pero contundente patada al puñetero estrés que me estaba costando la salud mental; para -de una puñetera vez- aprender a que yo soy lo primero (gracias mi Torito por tu sapiencia) y que los míos no se merecen verme mal por unos/as impresentables de miiii y sobre todo para saber que mañana mismo podría jubilarme y sería TAN feliz. Que el dedo meñique izquierdo se me quede tieso sin remedio, que alguien me empuje por la escalera con precisión quirúrgica para que dañe solo lo imprescindible que me impida trabajar pero no holgar: algo así necesito para una jubilación por IT, ¿algún sicario profesional voluntario entre los presentes?. Pago en carnes.


Lo que significa encontrarse bien en un trabajo eh, con un buen equipo de jefes decentes y eficientes y unos compañeros que valen un potosí. Volvería ahora mismito con los ojos cerrados a mi anterior puesto. Pero. La vida. Y los errores de otros y otras hdp que pagamos el resto.

Al grano, que menos mal que no les iba a contar mis penas, que mirando mirando les traigo algunos instantes laborales memorables:




Aquí mi compañérrimo y yo pasábamos por ahí y otra compa nos dice, vengan que he hecho un photocall para que se hagan una fotito de recuerdo. Y allá que nos pusimos. La compa que hacía la foto también había confeccionado el múerdago para la ocasión. Pues en medio del disparo mientras posábamos y la otra enfrente con la cámara, me dice mi Joni bajito amparado por la mascarilla "ay meri qué yuyu esto parece una corona de muertos". No se me ven los ojos por la carcajada y la otra pobre se fue sin saber porque estaba yo doblada de la risa. Mala gente que camina somos.


--------------------------.....oOo....---------------------------------



Hace ya tiempo publiqué que me había encargado de la despedida por la jubilación (envidia más grande) de una compañera querida. Aquí está el librito que le hice de recuerdo (perdonen la calidad de las fotos pero no se puede ser perfecta en todo)















------------------------------.....oOo.....----------------------------------



Y. En una foto de grupo que había por ahí, he conseguido la que va a ser mi foto de aquí hasta que me muera para todos los perfiles de las redes (bueno y después de muetita porque ya saben que, les guste o no,  estaremos danzando como fantasmas por estos lares hasta que llegue por lo menos el Big Crunch ¿no?. Señora, esa no puede ser usted que en su bío pone 88 años. ¿Y, caracartucho?. Una en la que me veo bien. ¿Será el efecto del ansiolítico antidepresivo?




-------------------------------...... oOo.......-------------------------------


[* Le he descargado todas sus fotos digitalizadas, le he instalado el Spotify con sus boleros y su camino verde que va a la ermita, le he descargado esto que son juegos para invidentes:
 
https://asociaciondoce.com/2017/02/09/proyecto-entrenamiento-cerebral-once-vodafone-con-la-app-unobrain/

y le he instalado audiolibros que hay un sinfín de posibilidades (gracias mi Maytechu bonita por las recomendaciones)]



Se nota que dispongo de tiempo libre de sobra eeh. Anda, crúcenme los dedos para, o que me renueven la baja, o que por arte de birlibirloque retroceda cinco meses atrás. Gracitas.




17.2.23

Almas

A los que ya no están, a los que sí que están pero por otros mundos virtuales, a los que siguen en la brega de los blogs, a los que me leen y se callan como zorrones, a todos los que me quisieron, me quieren y a todos los que quiero, mil gracias por estos 14 años de risas, emociones, llantos y compañía.

He disfrutado muchísimo releyéndoles.






11.2.23

Proyecto chapuza

 Personajes de no ficción para una novela de no ficción 


Joven alto bien vestido con abrigo oscuro: "te vamos a tratar con mucho cariñito"


Voz definitivamente asqueante y acomplejada: "se mete el dedo para limpiarlo cuando se baña. Es limpita pero la casa la tiene guarra. Solo faltas tú con carisma para morir" 


Mujer de mediana edad paseando a una bebé en un cochecito con muchos globos: "hay que ir con cuidado, ten cuidado"


Voz joven, áspera, de mala persona borrega: "la pena es que no te tires por el barranco"

Voz joven masculina: "¿estás bien?"
Voz maternal: "sí está bien, o malita, o esta leyendo, o durmiendo, o viendo la tele"


Voz joven femenina impostada, histriónica, sin criterio propio: ¿que está haciendo? ¿No va a salir? ¿Está ahora haciendo caca, pis?


Joven maduro que te mira fijamente ante el semáforo haciendo muecas ostentosas con la boca durante un rato largo


Voz definitivamente asqueante: "le hablo así para saber si está muerta"


Voces que se responden allá a lo lejos y los unos a los otros: "hijos de puta - hijos de puta - hijos de puta - hijos de puta", en un eterno bucle


Canciones novedosas y fuera de lugar desde el patio de vecinos hasta entonces tranquilo


Voces con aparente autoridad preguntando porqué dices esas cosas íntimas de otros


Buenos samaritanos que gritan los horrores, e incendiarios que prenden fuego con alguna finalidad espúrea


Sonidos sutiles, de cobardes amenazantes que se esconden y voces con gestos acogedores y arropadores


Chica joven con su amiga al lado: "el horno de pan [GILIPOLLAS en voz alta] no hace buen pan"


Diablos desgraciados que sonríen con malicia y ángeles con ojos limpios y horrorizados


Los nada que se tapan las bocas llenas de nadas


Los que no saben ni se lo imaginarían


Y claro, el.personaje boquiabierto y espeluznado que confirma que Toro Salvaje tiene toda la razón del mundo: Este puto planeta es una idem mierda pinchada en un palo


Que qué es esto, se preguntarán oh blogueros. Yo tampoco lo sé, pero Dante ya daba pistas


Continuará... (quizás, porque hay tantos personajes como setas en un bosque)































------‐------------------------------------------------------------



 Yyyyy estoy preparando una entrada para mis 14 años de blog que me tiene entretenida afortunadamente. Espero que les guste; a mí muchísimo.

Voces, almas, blogueros, muchos cariñitos

29.1.23

11.1.23

Poema para poetas

 

Voy a hacer un truco tramposo

porque dice pétalo y es jardín

sueño, alas, corazón

es pirotecnia, latido, calor

Mas si dice bruma, olvido, pécora

es morir

Voy a hacer un truco, tramposo

si malo, pobrecita la otra

si bueno, afortunada de mí




Con humor y mucho mucho cariño 💘


18.12.22

Pirulilla in the sky


Estoy de paso con una duna de vientre y un trío de amigas y un primer amor y los muebles tapados de vacaciones; la torre de un conde y una melena rubia y las palabrotas y el pecado. Estoy de paso contando coches rojos con mi hermano desde el balcón recién estrenado. El primer hogar, la caravana, el avión, el barco, estoy de paso. Está de paso la raíz profunda de los polluelos que vuelan y de las amigas -quanta bellezza- que insiste en ser antónimo de fugaz escala. En edificios cenicientos repletos de voces de colores y papeles blancos, siempre de paso. Estoy de paso en el nuevo mundo hueco y llenito, allá abajito, de emoción, brillos y nadas. Y entre mis nubes que son tus eternos benditos brazos -pirulilla in the sky- lo sé, maldita sea, lo sé lo sé lo sé, también estoy de paso.








3.12.22

Latidos

Tampoco nos han hecho tan mal, así a la aventura, déjalos que desconozcan su destino. Porque tú imagina que al nacer nos ponen una tarjetita colgando del dedo gordo que pone: caduca en tres billones de latidos. ¿Y eso es mucho o es poco?. Pues con 40 años en modo ficus ya has consumido aproximadamente un billón y medio.

La media ideal son 70 latidos por minuto. Cada cabreo unos 100 por minuto y cada tracatrá otros 140, o más. Con la calculadora todo el día. No, cariño, hoy no, que estoy a dieta de latidos. La parte buena si tuviéramos constancia de ese dato es que decidiríamos no enfadarnos porque menudo desperdicio. Lopillas, a mi despacho: hay que reponer y conciliar todas las cuentas antes de final de mes y emitir informes y llamar a...qué haces bailando batucada, lopillas.

Que te quieres eutanasiar: los telediarios con sus noticias, las colas de la autopista del norte, la calle del castillo en víspera de Reyes, escuchar a mi compañero no se qué y dale que te pego que no acaba nunca y si eres mujer, caminar de madrugada por una calle oscura: la taquicardia te deja el saldo casi a cero. Recomiendo, para rematar a lo grande y por todo lo alto, terminar con unas vueltitas en la montaña rusa, hemos venido a jugar qué caramba.

¿Que por qué uso este tono jocoso? Porque carajo, estaba preparando una entrada chula sobre los latidos, de quienes me aceleran bonito los pulsos, de la vida, de la naturaleza al compás, se me ha ido el baifo y me he puesto a hacer cálculos de los latidos rutinarios que consumo en espera cada día en ese banquito de la foto que tiene un espejo enfrente y...........................ya la podéis valorar eh.


Pasa la vida, pasa la viiiiida

Me viene a la cabeza aquello de que en la hora final acabemos derrapando, o con la frase "wow, menuda aventura"



27.11.22

aguacero

Una vez, ante un dolor, me hicieron esta pregunta:

¿Lloras por ello o lloras por ti? 





19.11.22

Azul Munsell

Aquí estoy, oliendo a nuevo con mis tapas de cartón teñidas de azul Munsell. Lector 1 me ha subrayado tres párrafos y en la página 16 me ha hecho unas anotaciones. Estoy de acuerdo con él. Cada vez que cierra el libro, lee la dedicatoria de mi creadora: “Para Bartolomé, que nunca nada fue suficiente, con todo mi cariño”

Lector 1 ha muerto. Me han removido de la estantería donde tantos años de buenos ratos pasé junto a mis colegas. Algunos de ellos están conmigo en esta pila que han colocado al lado de un contenedor de basura. Alguien se acerca, me hojea. “Para Bartolomé, que nunca nada fue suficiente, con todo mi cariño”

Lector 2 acostumbra a doblar las esquinas de mis hojas cada vez que pausa la lectura. Parezco un arlequín. Me ha metido en una mochila y parece que paseamos pero no veo nada. Por fin asomo ante un señor que me escruta de arriba a abajo. “Para Bartolomé, que nunca nada fue suficiente, con todo mi cariño”

Ya sé dónde estoy, lo llaman librería de segunda mano y en esta estantería donde estoy mis colegas duran poco, pero qué historias más fascinantes me han regalado. Hoy me han elegido y Lectora 3 me ha abierto en el bus para leerme. Cuánto bullicio. “Para Bartolomé, que nunca nada fue suficiente, con todo mi cariño”

Lectora 3 me tiene hecho un pimpollo lleno de notas adhesivas de colores, pero en este nuevo hogar es lo normal, así que me siento integrado con mis colegas carnavaleros. Disculpen mi poca humildad, pero debo ser un fuera de serie, pues he sido mencionado en una tesis doctoral.

Nueva estantería. Me han puesto un sello redondo del mismo color azul que el de mis tapas. Lector 4, Lectora 5, 6, 7, 8, cientos. “Para Bartolomé, que nunca nada fue suficiente, con todo mi cariño”




Mi propuesta



La propuesta de la Inteligencia Artificial
 Margarita la IA se pasa el azul munsell por el toto

Pero está chula eh



13.11.22

Anda, ven

 Deja las cicatrices en el perchero

y vamos a comparar las marcas del moreno que nos dejó el verano



Mi propuesta


Una de las propuestas de la Inteligencia Artificial

El bañador del churri de Margarita la IA se sale XD




1.11.22

You know

 

La habitación está en penumbra, solo entra un pequeño haz de luz por la rendija de la ventana que hace visible todo ese polvo en suspensión -otro mundo que baila ajeno a sus mundos. Los ojos de Elena miran hipnotizados la danza pero su boca se dirige a él.

Le pregunta si sabe que hay un lugar en ella que es suyo para siempre

- ¿Sabes que hay un lugar en mí que es tuyo para siempre, verdad?

El le contesta que sí

- I know





Me voy a sumar a esto de las inteligencias artificiales, pero pidiéndole a Margarita (sí, así la voy a llamar) el mismo dibujo que yo he creado, a ver qué me ofrece. Ahí va una selección de este de aquí arriba. Le he pedido: " detrás de un cristal borroso mujer abraza a hombre con pelo negro" (también lo puse en inglés, pero no cambia el resultado). Los curiosos pueden probar aquí: wombo.art












Disculpen si las imágenes salen desubicutrelizadas pero no pienso trastear más, Blogger despechao


22.10.22

Lo del revoloteo de las mariposas

 

Sé que piensas que todo es un sinsentido y que para qué tanta lucha. Sé que oyes las noticias y te resulta hasta absurdo el temor de la gente. ¿Temor a qué? ¿A morirse? Te observo cuando eliges la ropa que te vas a poner para encarar un día más. Un día menos, sí, sé que lo piensas. Y te oigo suspirar. Ese aire que ahora estás exhalando viene de una niña huérfana de seis años que fue adoptada la semana pasada y el aire que exhala esa niña cuando ahora ríe a carcajadas vino de una mariposa que tuvo apenas una semana para volar antes de expirar, pero tú no lo sabes. Sí que sabes, pero no lo recuerdas, que hace doce años cerrabas los ojos con todas tus fuerzas y decías "que cuando abra los ojos haya pasado todo este horror, por dios". Tampoco sabes que dentro de una semana te vas a reír de ese portazo que diste ayer con tremendo enfado que desencajó la bisagra y te costó cien euros.

Te he visto volar. Y caer. Te he sentido soñar, amar con locura y que te correspondieran con la misma locura y te he hecho señales desesperadas para que entendieras que no es una competición el amor. Ahora mismo te oigo tararear la letra de la canción que bailasteis el día que os conocisteis aquella noche fresca de primavera. Qué cara se te quedó cuando descubriste por casualidad que esa canción en verdad se estrenó el siguiente otoño. Y sí, claro que te oí cuando pensaste qué más da la distorsión, mis recuerdos y mi vida son míos, no tuyos y hago con ellos lo que me da la gana.





16.10.22

Mandalas?

 

Cuando pintas o dibujas buscando un resultado concreto y correcto, la mente se concentra exclusivamente en ello. ES no pensar. No está nada mal. 

Cuando pintas sin expectativas, al tuntún, tu mente divaga de forma parecida a la meditación. Cavila, pero fluye sin sobrepensar. Tampoco está mal. Ahora estoy con esto último. Y me salen muuchas flores. A veces no pongo ni música. Extiendo toda la parafernalia en mi rinconcito y entre pétalos y salpicaduras mi mente se vuelve acuarela.


Aparece todo el mundo, pero de visita rápida; entráis, saludáis y salís. Mi Sisabé que nos dejó en Julio. No tuve ni fuerzas para publicar lo que le escribí. Ahora también me visita mi nueva jefa la pasota. Yo quiero ser pasota pero no me sale y esto es una grandísima mierda. Desfilan los amigos que sí, los amigos que no. La familia que sí, la familia que no. Tú que sí, tú que no.




Me gusta esa sensación de que puede ser perfectamente imperfecto y de que no sirve para nada. Bueno, le estoy dando uso, que es para papel de regalo.

Esta serie fue para el cumpleaños de una de mis amigas porculeras. Aaay qué cucoo, voy a hacer un recorte de cada papel y los cuelgo en mi cuarto con un marquito. Amiga, eso es presión. Haz una bolita así y Mandalas a tomar por culo.


Les dejo que tengo que ponerme con la serie SS.MM.RR.MM. Bueno, mejor dicho, ahora nos vemos allá por mis pensamientos.



Morir unos días

 

Cuando la emoción es inmensa, no me salen las palabras. Me meto para adentro yo conmigo mientras la vida osa seguir como si nada. El tiempo mismo, o un detonante abren compuertas y abrazo por fin la sanación. En ello estoy.

Sisabé era un alma pura. Sin doblez ninguna, aunque entendía perfectamente el doble sentido de la ironía y se reía mientras te daba un codazo o ponía cara de OH. Esa cara. También tenía su mala leche y te llamaba mamal si la enfadabas (nunca supimos de quién aprendió a decir subnormal y tampoco nos preocupó porque ella estaba muy por encima de todo eso). Chochonia, Dididito, Eme. Así, pero con signos de exclamación, nos llamaba. ¡Cucuate!. Mujé mujé, que eran las quedadas de solo chicas.

Desde que aparecieron los churumbeles en la familia, mantuve la costumbre de ir con ellos a la cabalgata de Reyes Magos. Al principio eran ciento y la madre. Fueron haciéndose mayores y el grupo cada vez más pequeño, claro. Los últimos años, dos adultos y ella, la eterna niña, nuestra niña eterna. Ay.

Al morir su padre tuvo una depresión fortísima. Solo podías pasearla en coche porque si la sacabas a dar un paseo caminando se tiraba en medio de la calle y de ahí no se movía. Aah, ojalá me hubiese tirado en la calle o en la oficina yo también. Que no me muevo, carajo. Un ser humano excepcional. Y de verdad, pero de verdad te digo que otro mundo sería tan maravillosamente distinto si todos fuéramos trisómicos 21.

Gracias Isa, por tu canción.



6.10.22

Nada más


Repartir besos y no recibir bofetadas


Nada menos